
La Jerga – Empecemos con el origen del pitching market.
¿Por qué nace?
Sarah Hoch – Creamos, casi inconscientemente,
un movimiento muy fuerte en la producción de cortometrajes
y en los últimos años hemos visto un incremento de
producción muy importante en México en cuanto a cortometraje.
Mucho más gente interesada en hacer cine, queriendo expresarse
visualmente y al llegar a largometrajes… ¡puc! Se dan
un golpe en la pared por falta de fondos. Ya no es el México
que una vez pudo aportar el 100% de financiamiento de su cine, hoy
en día tenemos que buscar co-producción y otras formas
de comercializar nuestro cine. El problema principal, en cuanto
a la búsqueda de co-producción internacional, es que
uno como nuevo realizador no siempre tiene el presupuesto necesario
para ir a Estados Unidos, Francia, Alemania o a otros lados para
buscarlos. Número uno: un realizador novato no sabe a dónde
ir, ni con quién.
Número dos: estos viajes y negociaciones requieren una inversión
fuerte. Y número tres: no ha habido un espíritu de
o una carrera de productor de cine en México. Tres puntos
que hay que apoyar en su resolución.
Antes en México teníamos cines populares, salas que
pertenecían al mismo gobierno, entonces había dónde
mostrar y comercializar las películas, había público
para verlas y había un ingreso por esas películas.
Al perder estos espacios, se complica la recuperación de
nuestro cine. Hace cuatro años se crearon los nuevos fondos
del estado: FIDECINE y FOPROCINE. Con ellos existe un formato para
presentar proyectos que tiene un esquema financiero, un desarrollo
de producción, post-producción y comercialización
de la película. FIDECINE es el fondo para proyectos con más
posibilidades comerciales y FOPROCINE es el fondo para proyectos
de autor, sin condicionarse a la comercialización. Pero estos
fondos son limitados y creados para financiar sólo un porcentaje
de la producción.
Entonces, la idea del Pitching Market era traer a los productores
a la mesa aquí en México y crear esa cultura del pitch,
que se usa a nivel mundial, para que fuéramos competitivos
para vender nuestros proyectos.
Tomando ese esquema, que creo que es bueno, pedimos paquetes similares
en la convocatoria. Solicitamos: guión, sinopsis, un paquete
económico, lo que tienes paqueteado: tus actores, directores,
avances; parte de esto tiene que venir en inglés y español
para que un extranjero lo pueda leer.
LJ – ¿También se pide un poco
de la película ya hecha o tal vez un trailer?
SH – No tienes que tenerlo, sin embargo si
es parte de tu paquete, le permite al productor que viene del extranjero
ver la calidad de tus proyectos. Obviamente puedes tener un reel
de ese director donde puedes ver cómo trabaja y te da idea
de la calidad de la que ese director es capaz, pero ahí llegan
proyectos que son guión y dices ¡Ay, está fregón!
Y no está totalmente paqueteado, pero a este evento vienen
productores que pueden hacer ese desarrollo.
En este pitching market, como es internacional y las empresas o
fondos internacionales interesados en co-producir con México
están buscando un producto comercial, ellos proponen y pretenden
recuperar, no están dando un apoyo al cine mexicano, ellos
quieren hacer negocio. Entonces la película sí debe
tener un perfil comercial con perspectiva de tener éxito
en una taquilla internacional, que pueda ir a televisión
con éxito, que vaya a ser un producto exitoso. Buscamos proyectos
que sean de interés internacional. Hay proyectos en inglés
y en español y no hay límite de presupuesto. Puede
ser hasta una película de 5 a 10 millones de dólares
que es casi imposible hacerla con fondos sólo de México,
pero la mayoría tienen presupuestos de entre 1.5 a 4 millones
de dólares.
LJ
– ¿A qué productores/casas productoras
se invita?
SH – Queremos traer empresas interesadas
o con apertura de co-producir con México, no necesariamente
Majors como MGM, cuando sabemos que no le interesan proyectos de
este tipo (independiente y en lengua extranjera), pero hay brazos
de cine independiente en estas cadenas como es New line, HBO Latino,
MTV, Fox Searchlight, Sony Classics y Warner Independent que sí
nos interesan. Vienen casas productoras europeas, de Alemania, Francia
o España que han co-producido con otros países, igual
no con México todavía. Pagar los vuelos, hospedaje,
sus gastos y traerlos es una gran inversión; pero para nosotros
es importante hacer ese puente entre el corto y el largo, dar más
oportunidades y poner nuestro granito de arena en traer más
fondos a México para la producción.
LJ – ¿Quién escoge los proyectos?
SH – Tenemos un jurado formado por gente
de distribución, productores, directores y guionistas. El
año pasado fueron cuatro personas, este año son tres.
LJ – ¿Qué tipo de protección
y derechos tienen los realizadores que meten sus paquetes?
SH – Es su proyecto, van a la mesa a co-producir
con Fox Searchlight (por ejemplo) o vendérselo. Digo tienen
todos, cien por ciento, los derechos. Nosotros nada más ponemos
las condiciones para que ellos puedan encontrar los fondos. Los
realizadores que son seleccionados, los productores, los guionistas
o quien represente a cada película, va a saber quién
va a estar y cuál es el giro de la empresa y van a encerrarse
en un cuarto donde tienen 5 minutos de pitch.
La película “Radicales libres”, se juntó
con Universal el año pasado y no nada más tomaron
la película, contrataron al productor y ahora va a trabajar
en algún proyecto con Universal. Y un plus que tenemos con
los productores aquí, es que van a las muestras, ven talento
que les interesa mucho como directores, actores, arte y se van de
aquí contratando gente de México y también
con una mejor idea de lo que es el cine mexicano, del nuevo talento
que está surgiendo en el país y hay un beneficio todavía
más grande que el pitching market en sí.
LJ – ¿Cuántas propuestas llegaron
el año pasado?
SH – Eran como 32, seleccionamos 20 y según
nuestra encuesta después del evento: el 100% opinó
que el evento fue exitoso y se debía seguir haciendo y un
80% se fueron con interés en su proyecto, 9 tuvieron alguna
pre-venta u oferta económica para la producción de
su película. Son estadísticas muy buenas. Este año
nosotros lo juntamos con el evento de Sergio Molina (Director de
CONAFILM), que es Expo-Locaciones, convocamos conjuntamente, y primero
los seleccionados vienen a Expresión en Corto a pitchear
a los seis países participantes y luego, en agosto, se van
a Expo-Locaciones, donde pitchearán con productores del Oriente:
Japón, Corea, Singapur; que ojalá estén buscando
la co-producción Mexicana.
La vieja idea de “no voy a contarle a nadie mi proyecto porque
me lo vayan a robar o porque hay tres pesos para todos y si se enteran
de cuál es el mío, podría perder mis tres pesos”,
creo que no funciona para el cine. Quedarte calladito con tu guión
en el cajón y tu proyecto en tu escritorio por años
no funciona. Hay que estar pitcheando constantemente tu proyecto,
igual el productor que viene dice “sabes qué, no es
lo que busco, pero conozco a alguien que sí busca algo similar,
te voy a poner en contacto”. Es el famoso networking, que
es una cultura que no ha existido y que cambia nuestra forma de
pensar cómo hacer nuestro cine. Ya no es, hago una llamada
al IMCINE, “necesito tanto para mi película.”

LJ – ¿Los realizadores que presentaron
sus proyectos el año pasado eran apoyados por alguna institución
o eran totalmente independientes?
SH – Casi todos son independientes, pero
algunos ya contaban con fondos de FIDECINE o FOPROCINE. Y como Expresión
en Corto ha sido un festival que genera una convocatoria abierta
y a nivel nacional, dejando entrar nuevos talentos por el hecho
de que aceptamos todos los formatos, es importante que también
tengamos un pitching market que tenga apertura y con convocatoria
totalmente abierta para un mercado de co-producción internacional.
Nosotros lanzamos la convocatoria y todos tienen la misma oportunidad
de inscribirse y ser recibidos. Tenemos proyectos interesantes,
con este pitching market no tienen que seguir las líneas
de 700 mil dólares de presupuesto, se pueden arriesgar con
una historia que tal vez se realice entre dos o tres países.
LJ – ¿Qué países participan?
SH – México, Estados Unidos, Brasil,
España, Francia y Alemania. La idea es tener dos o tres empresas
de cada país y todos los de México que quieran asistir.
Pero Estados Unidos nos confirmó seis casas productoras.
Tenemos casas chicas como Arenas Films, que producen exclusivamente
proyectos en español, y también tenemos otras como
HBO Latino que está produciendo proyectos chicos, están
buscando cortometrajes y documentales, entonces les funciona el
pitch y también el festival como producto.
LJ – Parece que este año va a haber
más productores que los veinte que hubo el año pasado…
SH – Sí, estamos tratando de agendar
horas, lo que pasa es que mucha gente muestra interés en
venir y a la hora de la hora le dan ‘green light’ a
su película o tienen una bronca en locación con la
película en turno y pues no pueden venir. La meta es tener
de 20 a 25 productores, lo ideal es veinte, pero sí podemos
juntar algunos grupos.
LJ – Con el éxito que tuvieron el
año pasado, ¿fue más fácil convocar
este año?
SH – Sí, no tuvimos que explicar de
qué se trataba porque más productores de México
ya saben qué es el pitching market. El año pasado
cuando lanzamos la convocatoria en México, tuvimos que explicar
mucho de qué se trataba y cómo lo íbamos a
hacer, porque la cultura no existía y tuvimos que hacer un
taller de cómo dar un pitch días antes de ir a Guanajuato,
lo hicimos en la Ciudad de México, para enseñarles
a pitchear y que cuando llegaran los extranjeros no se viera que
no estábamos preparados como país.
LJ – ¿Lo van a hacer otra vez?
SH – Sí, porque ahora puede haber
productores nuevos. Y bueno, poder vender una idea en cinco minutos
tampoco es totalmente mexicano, ni la cultura ni el idioma nos permiten
explicar algo tan rápido, no, tenemos que tirar el rollo,
entrarle, dar toda la vuelta y…
LJ – Conocer a los hijos...
SH – Sí, hacer compadres y luego venderles
la idea. El pitch es lo opuesto a la cultura de negocio en México,
era muy importante platicarles. Tengo entendido que en Morelia van
a tener un taller sobre preparación de pitch con conferencistas
mundialmente reconocidos y eso nos va ayudar mucho a preparar futuros
proyectos. El año pasado teníamos preocupación,
pero llegaron los veinte proyectos, claro con diferentes niveles
de avances en sus proyectos, pero fueron excelentes presentaciones,
hubo quienes se fueron a la calle y filmaron su trailers y los tuvieron
listos para el festival.
LJ
– ¿Y eso fue sugerido por alguien?
SH – No, bueno, el comentario fue: entre
más puedas juntar de tu proyecto –visualmente–
y más preparación puedas tener, mejores resultados.
Lo que sí les invitamos a hacer es que decoraran las oficinas
con el tema de su película y hubo mucho talento en los diseños.
LJ – ¿Y por cuánto tiempo?
SH – La noche antes se instalaron para el
pitch. Estuvo padre, los extranjeros y mucha gente hicieron comentarios,
como los alemanes que han ido a muchos pitching markets, que dijeron
que eran los mejores pitches que habían recibido en toda
su experiencia en markets; por la manera en que los proyectos se
presentaron con mucha creatividad y muy visuales.
Entonces confirma lo que ya sabemos, que en México hay muchísimo
talento: excelente manufactura, maravillosos guiones y hay talentosísimos
actores. Lo que nos falta son productores. Pero el perfil de un
productor es el del dinero, hacer dinero, y nuestro cine en años
recientes no nos ha dado estas entradas necesarias. Con este tipo
de eventos se refuerza el lado del productor, que es indispensable
para crear una industria exitosa de cine en México. Contamos
con una cultura y un arte cinematográfico muy desarrollado
y excelente, pero no tenemos una industria cinematográfica
que podamos llamar industria, en la que los que hacen cine puedan
vivir de su cine.
LJ – Y fuera del pitching market, ¿hubo
interés por parte de los productores de cortos en competencia?
SH – Sí, hubo y mucho. Digo, si tú
eres ágil y tienes tu película en el festival y sabes
que están los “top producers in the world”, hay
que darse a la tarea de buscar a estas personas, entregarles una
tarjeta, un DVD y decirles “quiero que veas mi trabajo, quiero
trabajar con ustedes.” Hay que tener esa visión, hay
que saber hacer que los festivales sean plataformas de networking
para tu carrera como director, actor o productor. Hay que saber
aprovechar, porque hay gente clave a nivel mundial para la producción.
Igual y es otro realizador compañero, igual y es un chavo
que viene de Israel, Portugal o España, que es un futuro
gran director del cine español y es bueno cultivar relación
con el futuro Almodóvar.
Hay una película que hace dos años estuvo en competencia
y se llamaba, “Nadie Habla”, era sobre el secuestro
y ganó el Premio del OSIC y un premio en el festival. España
era el país invitado y había unos productores españoles
en el festival y contrataron al director, se lo llevaron y acaba
de regresar a México hace unos meses, estuvo dirigiendo series
de televisión en España y cambió su carrera,
era su primera película. Él me habló para decirme
que pensaba regresar a México y que participar en Expresión
en Corto cambió su vida y me ayuda a recordar “bueno,
¡por eso estamos en esto!”.
Creemos que el pitching market es parte de lo que es Expresión
en Corto, que siempre ha tenido muy claro ser una plataforma para
mostrar, celebrar, crear, ver, hacer y hablar de cine. ¡Más
cine por favor!
Este encuentro se llevará a cabo los días 28 al 30
de julio en Guanajuato capital. Se espera que al final de la jornada
se formalicen y establezcan convenios de co-producción, distribución
y/o financiamiento entre las empresas e instituciones participantes
y los proyectos presentados. |
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